La criminalización de la vida cotidiana

 Mientras el “mundo de arriba” beneficia de una impunidad sin limite por sus crímenes financieros, económicos, ecológicos o sociales, el “mundo de abajo” esta sometido a un control incesante y a una represión desproporcionada en relación con sus actos.

Desde hace un tiempo, las nuevas leyes han aparecido simultáneamente en los países: su objetivo es que el ciudadano ordinario se convierta en condenable a la carcel por actos de la vida cotidiana.

Cárcel para los padres cuyos hijos no van al colegio.

Cárcel por exceso de velocidad.

Cárcel por que si…

Esta nueva forma  que se instaura actualmente sin suscitar una verdadera oposición, el ciudadano ordinario del mundo de abajo será sometido a una vigilancia electrónica permanente, una opresión permanente, y un miedo o temor omnipresente. Por que quien siembra el miedo cosecha el sometimiento.

La invención del concepto de “peligrosidad”

Desde hace una decena de años, los medios de comunicación social han introducido progresivamente una palabra y un concepto que no existían antes: la “peligrosidad” (o problema de seguridad). Tal como George Orwell lo había previsto en su libro “1984”, la introducción de nuevas palabras o la supresión de palabras antiguas en el lenguaje son un medio poderoso de manipulación de las mentes.

En vez de referirse simplemente de “peligro”, los medios de comunicación han inventado (o más bien “retomado”) este concepto de “peligrosidad”. La idea es que mismo si algo o alguien no es realmente y objetivamente peligroso, él podría serlo potencialmente. La apreciación del peligro potencial siendo de orden subjetivo, todo inocente se vuelve potencialmente culpable.

Un desliz inquietante del Derecho

Una vez que los medios han preparado el terreno e introducido este nuevo concepto, los gobiernos han creado nuevas leyes y nuevos delitos basados sobre las nociones jurídicas ambiguas. Es así que se ha creado penas de cárcel por la “puesta en peligro de terceros”. En virtud de esta ley, una persona puede ser encarcelada mismo si ella no ha causado ningún daño real a otro.

Gracias al pretexto del 11 de Septiembre, una etapa suplementaria ha sido franqueada en los Estados Unidos con el principio de “detención preventiva”. En materia de terrorismo, usted puede ser encarcelado por una duración ilimitada (sin juzgamiento y sin limite de plazo para su juzgamiento), si pensamos que usted “podría” cometer un acto de terrorismo. Por ejemplo, poseer libro sobre ecología puede hacer suponer que “podría” cometer actos de terrorismo ecológico. La noción de acto terrorista puede ser así extendido a hechos de no tienen nada que ver con el terrorismo.

Este desliz inquietante del Derecho consiste en la señalización de las INTENCIONES y no de los ACTOS.

Es absolutamente contrario al estado de derecho, a la democracia, y a los derechos más elementales del hombre. La penalización de los actos o de las intenciones es exactamente lo que diferencia la democracia del fascismo.

La penalización de las intenciones es el instrumento jurídico que va a permitir a los dueños de este país y el mundo, para pasar a la próxima etapa de su plan: encarcelar personas por sus opiniones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: